Millena


No confundir con Villena, pues está situado al norte de la provincia de Alicante y a 68 kilómetros de la capital. Para llegar a Millena debemos tomar la A-7 en direción a Alcoy y a la altura de Cocentaina tomar la salida que nos llevará al pueblo.

Esta pequeña localidad de la comarca del Condado de Cocentaina y situado en el Valle de Travadell cuenta con 195 habitantes según los datos del INE. Fue lugar de musulmanes, de moriscos y, finalmente, entró a formar parte de la Corona de Aragón. Allí se puede encontrar el Castillo de Travadell, de origen musulmán y más tarde, como se ha citado, pasó a ser ocupado por Jaime I entre 1245 y 1248 entrando a formar parte de la Corona de Aragón. Además, sirvió como enlace entre los castillos de la vecina Cocentaina y Planes. Actualmente, se encuentra en estado de ruina y declarado Bien de Interés Cultural. Por los restos arqueológicos debió de ser pequeño. No obstante, destacan los restos de lo que fue la torre mayor y varias partes de las murallas.

En el municipio, como ya se ha comentado, destaca el Castillo de Travadell, una construcción de finales del siglo XII y principios del XIII pero también, la Iglesia Parroquial dedicada a San José. En este sentido, se trata de una construcción no muy grande pero donde predomina la alta torre del campanario.

En su interior alberga un museo con numerosas piezas históricas como casullas, es decir, la vestidura exterior que usan los sacerdotes en las celebraciones de misa, así como una cruz de nácar elaborada en Belén a finales del siglo XVIII, considerada de gran valor histórico.

Justo en la entrada al templo se puede contemplar un olmo mileranio. De hecho, es complicado encontrar en nuestra geografía árboles con miles de años. El tronco está reforzado con una rama que perteneció al mismo árbol, sin ella el olmo hubiera volcado.

Aunque es un pequeño pueblo está cargado de joyas de la naturaleza, así como numerosos lugares de interés como la Peña del Diabla, donde destacan sus pinturas ruprestres. O el Altozano, el lugar idóneo para vislumbrar una espléndida panorámica de la zona.